La historia interminable

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Un farmacéutico entra en la cárcel y le pregunta su compañero de celda:
¿Por qué te trincaron?
Es una historia muy larga.
Será por tiempo…
Pues ahí va. Fui al médico a que me recetase la viagra, ya que yo soy farmacéutico, pero honrado. El médico me mandó al urólogo, el urólogo al medico, el médico me mandó a hacer unas pruebas para el corazón. Llegué a casa y me encontré a mi mujer con otro.
¡Y lo mataste!
No, le di por culo a él y después a mi mujer.
¡Te denunció el amante de tu mujer!
No, pero estaba tan cabreado que fui al urólogo y le di por culo.
¡Te denunció el urólogo!
Que va, se ve que le gustó. Después fui al médico y también le di por culo.
¡Fue el médico, te denunció el médico!
Tampoco, a él también le gustó. Fue un día en el supermercado. Un tipo me pilló mangando una botella de whisky. Quiso convencerme para que no lo hiciera, y yo, le bajé los pantalones y le di bien dado, lo malo fue que a él no le gustó y era policía.
Menos mal que aquí no hay viagra.
No me hace falta. Es ver un culo y me pongo palote. ¿En qué litera voy a dormir?
En la que quieras, yo esta noche no duermo.


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Seguridad Privada arte - negocio - filosofía

Mié Oct 23 , 2019
Este libro es parte de la línea de Hand Books de la Colección Seguridad y Defensa.

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